Sara Bel | Ayudando a parejas que buscan su primer embarazo
Hola, soy Sara Bel, creadora de este espacio dedicado a parejas que buscan su primer embarazo y desean entender mejor su fertilidad, su cuerpo y las herramientas que pueden acercarles a su deseo de ser padres.
Mi historia no es sencilla, y justamente por eso nació este blog.
Estuve siete años buscando un embarazo, un camino largo donde aprendí más de lo que jamás imaginé sobre fertilidad femenina y masculina, salud reproductiva, hábitos, tratamientos, emociones y paciencia.
Durante ese tiempo probé prácticamente todo lo que puedas imaginar: métodos naturales, seguimiento del ciclo menstrual, test de ovulación, suplementación, cambios de alimentación, técnicas para mejorar la fertilidad, terapias complementarias, estudios médicos, rutinas para regular las hormonas, estrategias para reducir el estrés… Todo aquello que pudiera acercarnos a ese embarazo tan deseado.
Y aunque no todo funcionó, sí hubo cosas que marcaron la diferencia. Por eso este espacio existe: para compartir lo que a mí me llevó años aprender, y que a ti puede servirte desde hoy.
Mi misión: acompañarte en la búsqueda de tu embarazo
Mi objetivo es brindar información real, útil y comprensible a quienes buscan concebir por primera vez.
Lo hago basándome en mi experiencia personal, pero también desde una visión amplia: sé que cada camino es diferente, y que cada cuerpo responde de manera única.
Quiero que este blog sea un lugar donde encuentres motivación y esperanza, aprendas a conocer tu cuerpo y tu ciclo, descubras herramientas prácticas para mejorar tu fertilidad, te sientas acompañada si las cosas no están saliendo como esperabas, puedas informarte sin agobios y con claridad. Porque sé lo que significa esperar mes a mes, aferrarse a la ilusión, recibir resultados que no esperabas, y aun así seguir adelante.
Nuestra experiencia: no solo un factor masculino, sino un camino complejo
En nuestro caso, uno de los desafíos fue la fertilidad masculina, ya que mi marido tenía varios parámetros espermáticos alterados. Con cambios de hábitos, suplementos y constancia, esos valores mejoraron mucho con el tiempo.
Pero quiero dejar algo muy claro:
esa no fue la única razón por la que tardamos en conseguir el embarazo.
Aunque los espermatozoides mejoraron, el embarazo no llegó de inmediato.
En nuestro camino también influyeron otros factores relacionados con mi propia fertilidad, el estrés acumulado, el ritmo de vida, el desconocimiento inicial de mi ciclo y la falta de información a tiempo.
Justamente por eso, la experiencia que comparto aquí no se limita a un solo tipo de problema, sino a todo lo que implica la búsqueda de un embarazo:
- dificultades para concebir sin una causa clara,
- irregularidades del ciclo,
- ovulación imprevisible,
- problemas de fertilidad femenina o masculina,
- hábitos que influyen en la concepción,
- preparación física y emocional,
- estrategias naturales para aumentar las probabilidades de embarazo.
Este blog nace de un proceso completo y real, no de una única causa.
Quiero ayudarte porque sé lo que significa no rendirse
Mi convicción es que muchas cosas pueden mejorar cuando conoces tu cuerpo, entiendes tu ciclo, cuidás tu salud reproductiva y adoptas cambios sostenidos.
Creo firmemente que:
⭐ No estás sola, aunque a veces lo parezca.
⭐ Tu cuerpo tiene mucho que decir, y aprender a escucharlo es un superpoder.
⭐ Tu voluntad y constancia pueden acercarte a tu sueño, incluso cuando el camino se hace largo.
⭐ Siempre hay algo que puede mejorar, tanto en la fertilidad femenina como en la masculina.
Si algo descubrí en estos siete años es que cada pequeño detalle cuenta.
Y hoy quiero compartir cada uno de esos detalles contigo.
Este es tu lugar
Si estás buscando un embarazo y no sabes por dónde empezar…
Si ya llevas tiempo intentándolo sin éxito…
Si quieres entender mejor tu ciclo y tu fertilidad…
O si simplemente necesitas escuchar que todavía hay esperanza, este blog es para ti.
Gracias por estar aquí, por confiar y por permitirme formar parte de tu camino hacia tu embarazo deseado
Con cariño,
Sara Bel




